jueves, 19 de noviembre de 2015

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—El nivel de eufemismos que ocupamos para referirnos a nuestra promiscuidad son un diamante pulido.

—Qué terror... Si tuviera una leonera haría exactamente lo mismo que tú.

be alone



—¿Ya llegó Cachorro muerto?
—¿Tu Cachorro muerto o el mío?
—El mío.
—No, todavía no, pero dijo que iba a venir.

saca el parysón

¿Cuánta mierda debes meterte por la nariz para saber que ya estás puesto?

Tenía la mandíbula endurecida. Me dolía la boca de no comer. Pero no tenía hambre.

—Regla número uno de un drogadicto —dijo el Zorro—: comer, no olvidar comer.
—¿Cuánto tiempo llevamos sin comer?
—No recuerdo, ¿24 horas o más?
—Creo que el jueves desayuné.
—¿Vamos por unas pizzas?